Pistachón Zig Zag, de Satánico a Predicador Enviado el Thursday, 12 October a las 20:57:00
Tópico: Vida Cristiana
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Pistachón Zigzag, de Satánico a Predicador
MÉRIDA, Yucatán. Tiene el cuerpo de Pistachón Zigzag, y con los lentes puestos su cara se asemeja más al personaje de la televisión que cautivó durante años a los televidentes del programa infantil.
Dice que ya no está más en El Canal de las Estrellas porque ahora su actuación la transmite en vivo y a todo color en El Canal del Cielo, y aunque no lleve puesta la botarga ni trabaja más para el diario El Chisme Cachetón, al menos guarda algunos temas —que llenarían planas en los tabloides más dailymirrorianos— al alcance de quienes en su memoria tengan el recuerdo de aquel programa llamado Odisea Burbujas o, como fue originalmente en su primera temporada allá por los años 80, simplemente Burbujas.
Pedro Romero ahora es "vocero de la buena nueva", cristiano, predicador; pero antes fue Pistachón Zigzag y, al mismo tiempo, sacerdote satánico, como él mismo refiere. Al hacer una remembranza de su vida "en el lado oscuro", Pistachón Romero señala que su ingreso a la "artisteada" fue de la mano de Rebeca Vivar, hermana de Edgar, El Ñoño o El Señor Barriga de las series de Chespirito, a quien recuerda con afecto por permitirle entrar al mundo de los artistas de la televisión, para el cual se preparó desde niño mediante clases de canto, teatro y danza y que, asegura, visto desde afuera, es siempre un poderoso imán para los jóvenes.
"Fueron años muy bonitos, me contrataron algunos empresarios para hacer espectáculos, entré a estudiar a la escuela de la radio y la televisión, el CART, y luego participé en giras y en obras de teatro conociendo a gente talentosa como López Tarso, Rafael Inclán y Enrique Guzmán. También fui a trabajar de comediante en carpas de provincia con Carmen Salinas, Johnny Laboriel, Ricardo Ceratto, entre otros", recuerda el ahora predicador, quien asegura haber participado también en fotonovelas y en programas de radio antes de su momento estelar en la botarga del Pistachón.
"Se vuelve uno prepotente, orgulloso, vanidoso y no te das cuenta que como en todos lados, en la ‘artisteada’ hay ambientes sociales corruptos, llenos de amargura y dolor, y no falta que venga alguien y te diga ‘inyéctate esto, fúmate aquello, aystá eso para que te sientas mejor, más relajado para hacer tu show’", refiere.
"Cuando no tenía llamado de Televisa, a mí me llamaba mucho lo oscuro, las películas de terror, y siempre me gustaba el riesgo. Decía: "Que me traigan algo más fuerte, porque esto a mí no me asusta". Y luego empecé a recurrir a espiritistas y brujos y empecé a leer libros de dianética, esoterismo y otras filosofías, para tratar de llenar el vacío que sentía. Incluso compré la tabla ouija y luego me iba a la iglesia asustado y me mandaban a rezar, pedía agua bendita y la rociaba en mi casa porque sentía que algo andaba mal. Busqué a una cartomanciana y me dijo que era apto para las ciencias ocultas, empecé a investigar quiénes eran los mejores maestros y, según yo, los mejores están en Catemaco. Ahí llegué y me empezaron a preparar. Me dieron el Manual Espiritista, el ABC Espiritista, El Libro Infernal, La Biblia del Año 2000, que es la Biblia de todos los brujos, así me metí en las literaturas. Luego me fui a Tijuana a aprender la velación de nueve días que sirve para dejar
sordas, ciegas o mudas a las personas. Era tan bueno que me mandaron con una carta de recomendación a Río de Janeiro a ver a un hechicero, quien con ayuda de espíritus inmundos conocidos como ‘Protectores’, realiza curaciones y opera utilizando una segueta, unas pinzas y un algodoncito. De regreso en México invocaba al poder que me otorgaron y empezaba a quitar tumores a la gente sin siquiera abrirlas. Los artistas comenzaron a pedirme ayuda y comencé a echarle las cartas a mis amistades", refiere el ex Pistachón Zigzag.
IRMA SERRANO Y LA SECTA DE SATÉLITE
"Andaba por los foros de Televisa y me encontré a una artista llamada Consuelo Castro, más conocida como Irma Serrano. Me pidió un ‘trabajo’ de brujería, pero eso era nada más el ganchito. Luego regresó y me dijo que estaba muy complacida, y fue entonces cuando me confesó que en realidad quería conocerme antes de invitarme a una secta satánica, pues me dijo que ella era sacerdotisa satánica allá en el rumbo de Ciudad Satélite. Yo acepté", refiere Pedro Romero.
Irma Serrano le vendó los ojos y fue trasladado hasta una casa. Sólo al entrar le retiraron la venda y el actor tuvo ante sí figuras de la santa Muerte, demonios, gárgolas, Jesús atormentado por el diablo y la frase: "Padre mío, por qué me has abandonado".
"Había cuerpos de niños sin manos, ojos o corazón, velas de colores. Una enorme mesa de concreto con dos cabras esculpidas, una estrella de cinco picos con una letra en cada punta, había una muchacha con túnica roja y un hombre con túnica blanca, había más gente que se desnudaba y empezaba a danzar. Luego traían perros, cabras y gatos que degollaban y tomaban su sangre. Ahí aprendí que el diablo es imitador de lo que hace Jesucristo, pues en los ritos se ayuna, se baila, se canta, se bautiza… pero con sangre".
Refirió que en su iniciación le dieron a tragar la cabeza de una serpiente y el corazón de un niño recién nacido. A las mujeres las toman sexualmente y les dicen: "Ahora sí, eres esposa de Satanás", en fechas clave escogidas por el ocultismo, como el Día Mundial del Satanismo, el 31 de Octubre, cumpleaños de Satanás. "Ese día me dieron un libro. Un día, aburrido, abrí el libro. Era La Biblia Satánica. Luego fui con Irma (Serrano) y le pedí ser iniciado y renuncié a la religión tradicional. Para entrar, me pusieron condiciones y la primera fue ir a la Basílica de Guadalupe, apagar todas las veladoras de los santos, hacer un ritual satánico, blasfemar y salir de ahí contra el nombre de Dios. En la segunda prueba tuve que ser enterrado toda una noche en un panteón, pero no debía de estar cerca de ningún muerto evangélico o protestante. La tercera prueba fue leer un libro maligno. Ahí me ayudó Antonio Vázquez de Alba, asesor de artistas y políticos, una persona que antes salía
mucho en Y usted, qué opina, de Nino Canún, hablando siempre de las profecías de Nostradamus".
Finalmente, Pedro Romero, ahora predicador y combatiente del mal, asegura que en su ruta para convertirse en sacerdote satánico se volvió discípulo de Walter Mercado en la rama de grososalia, lengua satánica, simbología, grafología y alabanzas, aprendiendo que dentro de esos grupos una premisa es que "si alguien está sufriendo, hazla sufrir más".
En su paso por las sectas satánicas, asegura Romero sin interés en disculparse, vio a gente como Verónica Castro, Celia Cruz, Tatiana, Gloria Trevi, Lucía Méndez y Ernesto Alonso, como practicantes de la hechicería o participantes en rituales. Además, destacó ser responsable de introducir mensajes ocultos en temas de cantantes como Amanda Miguel, Denisse de Kalafe y Tatiana.
Fuente: MILENIO SEMANAL
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